Es una duda muy común: si el seguro te paga el auto cuando te lo roban, ¿para qué un GPS? La respuesta corta es que el seguro compensa la pérdida, pero no la evita, y que recuperar el auto rápido te ahorra bastante más que plata.
Qué no resuelve el seguro
- El tiempo sin auto. Muchas pólizas fijan un plazo de espera antes de pagar un robo total, para ver si el vehículo aparece. Revisá en la tuya cuántos días son.
- La diferencia de valor. Lo que te pagan puede no alcanzar para comprar un auto equivalente, sobre todo si los precios suben mientras esperás.
- Lo que no estaba asegurado. Objetos personales, accesorios no declarados o equipamiento que agregaste después.
- La franquicia. Según la póliza, una parte del daño puede quedar a tu cargo.
- Los trámites. Denuncias, documentación y gestiones mientras esperás una respuesta.
Y si tu póliza es solo de responsabilidad civil, el robo directamente no está cubierto.
Qué aporta el GPS
Con un GPS sabés dónde está el auto en tiempo real y podés pasarle la ubicación a la policía desde el primer minuto. Cuanto antes se actúa, más chances hay de recuperarlo entero, antes de que lo desarmen o lo saquen de la zona.
También sirve el resto del año: recibís alertas, ves los recorridos y sabés dónde quedó estacionado.
¿Me hacen descuento en el seguro?
Algunas aseguradoras bonifican la póliza si el vehículo tiene un sistema de rastreo. Las condiciones cambian mucho: algunas solo aceptan equipos que ellas homologan, piden que el servicio esté activo o aplican el descuento solo a la cobertura de robo.
Preguntale a tu productor o a tu aseguradora qué equipos aceptan y qué te piden para acreditarlo antes de contratar.
Seguro y GPS se complementan
El seguro cubre lo que no pudiste evitar. El GPS te da una oportunidad de recuperar el auto antes de llegar a ese punto. Si te pasa, seguí estos pasos sobre qué hacer si te roban el auto.
Conocé cómo funciona el rastreo satelital para autos de Tracker.