Cada vez más robos son silenciosos: nadie rompe un vidrio ni fuerza una cerradura. Muchas veces la clave es un inhibidor, un aparato chico que se lleva en una mochila o en el bolsillo. Saber qué puede bloquear y qué no te ayuda a protegerte mejor.
Qué es un inhibidor
Es un equipo que emite ruido de radio en la misma frecuencia que usa otro dispositivo. Mientras está encendido y cerca, ese dispositivo no puede comunicarse. Hay inhibidores para controles remotos, para alarmas, para redes móviles y para señales de GPS.
El caso más común: el cierre a distancia
Estacionás, apretás el botón de la llave y te vas. Pero el auto nunca se trabó: alguien cerca bloqueó la señal del control. Después entra sin forzar nada y se lleva lo que hay adentro o, si tiene con qué arrancarlo, el auto.
Para evitarlo alcanza con un par de hábitos:
- después de cerrar, mirá que hagan señal las luces, los espejos o la bocina;
- tirá de la manija antes de irte;
- si el auto no se traba, cerralo con la llave en la cerradura o movelo a otro lugar;
- no dejes a la vista mochilas, notebooks ni bolsas, aunque estén vacías.
¿Un inhibidor puede bloquear el GPS?
Sí, puede. Un inhibidor de GPS o de red móvil encendido cerca del vehículo puede impedir que el equipo calcule su posición o que la envíe. Ningún sistema de rastreo es infalible, y desconfiá de quien te diga lo contrario.
Pero hay matices importantes:
- el inhibidor tiene que estar encendido y cerca durante todo el trayecto, algo que no siempre pasa;
- no borra lo que el equipo ya informó: en la app seguís viendo la última ubicación registrada y la hora de ese reporte;
- un GPS bien oculto obliga a buscarlo, y cada minuto que pasa juega a favor de que el auto aparezca;
- si el auto se mueve antes de que enciendan el inhibidor, la alerta de movimiento te llega al celular.
La protección funciona en capas
Ninguna medida sola alcanza. Lo que da resultado es sumar barreras que hagan el robo más lento, más visible y más fácil de seguir:
- hábitos al cerrar y estacionar, en lugares iluminados y con movimiento;
- una traba mecánica visible, como un bloqueo de volante o de pedales;
- alarma, que disuade en el momento;
- un GPS instalado por un técnico, oculto y conectado a la alimentación del auto;
- corte de motor, para impedir que vuelva a arrancar.
Si querés entender en qué se diferencian, leé GPS o alarma: qué conviene para tu auto.
Si igual te lo roban
No vayas a buscarlo por tu cuenta. Llamá al 911 y pasale a la policía la ubicación que ves en la app. Los pasos completos están en qué hacer si te roban el auto.
Tracker instala el equipo oculto, te avisa cuando el auto se mueve y te muestra dónde está o dónde reportó por última vez. Si sumás el corte de motor, podés impedir que vuelva a arrancar.