Una moto se roba más fácil que un auto: es liviana, entre dos personas se sube a una camioneta y sus repuestos se venden rápido. No hay una sola medida que la proteja, pero varias juntas hacen la diferencia.
Al estacionar
- elegí lugares iluminados y con gente, o una cochera;
- atala a algo fijo, como un poste o un soporte para motos;
- no la dejes siempre en el mismo lugar a la vista, a la misma hora;
- una funda la hace menos tentadora: no se ve qué moto es.
Trabas que sirven
Lo que más disuade es que robarla lleve tiempo y haga ruido. Por eso conviene combinar dos tipos de traba en lugar de confiar en una sola:
- Traba de disco: chica y fácil de llevar. Si tiene alarma, mejor. Usá un cable recordatorio para no arrancar con la traba puesta.
- Cadena o traba en U: pesada y gruesa, para atar la moto a algo fijo.
Una traba buena vale más que dos baratas.
Guardá los datos de tu moto
Sacale fotos a la moto, a la patente y a los números de cuadro y de motor, y guardá una copia de la documentación fuera de la moto. Si te la roban, vas a tener todo a mano para la denuncia.
En la calle, primero vos
Si te amenazan para quitarte la moto, no te resistas. Ninguna moto vale tu vida. Alejate, llamá al 911 y dejá que intervenga la policía.
Qué aporta un GPS
Las trabas hacen más difícil el robo. El GPS te ayuda si igual pasa:
- Alerta de movimiento: te avisa al celular si la moto se mueve cuando no debería, por ejemplo si la suben a una camioneta.
- Ubicación en tiempo real: le pasás a la policía dónde está.
- Historial: ves por dónde anduvo.
En una moto el equipo tiene que ser chico y quedar bien escondido. Por eso conviene que lo instale un técnico, que elige el lugar según el modelo.
Tracker instala el GPS en tu moto a domicilio. Conocé el servicio de GPS para motos. El corte de motor se puede sumar si tu modelo es compatible.